La Farinera

La Farinera Sant Lluís es un espacio emblemático y lleno de historia en el municipio de Pont de Molins, en el norte de la Costa Brava, a 20 km de Francia. El majestuoso edificio que preside la propiedad se construyó a principios del s. XX, en 1913, por deseo de Teresa Pallejà, de Barcelona, que convirtió el llamado Molí d’en Borràs en una gran fábrica de harina, mecanizada y más rápida que el antiguo molino de piedra. El edificio presenta un gran parecido con la Farinera de Sant Jaume del Clot, de Barcelona. Hasta bien entrada la década de los sesenta, la Farinera Sant Lluís fue el centro de reunión de los payeses de la comarca, que llevaban el grano para convertirlo en harina, y de los jóvenes de los alrededores, que se reunían para celebrar fiestas, comidas populares, encuentros de amigos…

Superadas las dificultades de la posguerra, la Farinera renace a principios de los años ochenta gracias a un empresario ampurdanés, que la adquiere para reformarla y transformarla en una residencia de lujo. La reforma, sin embargo, no llegó a inaugurarse nunca, y la propiedad se mantuvo cerrada durante 30 años.

En la actualidad la finca, con una superficie de más de 130 hectáreas, ha experimentado una cuidadosa rehabilitación, y la Farinera —un edificio modernista catalogado por la Generalitat de Cataluña— ha sido restaurada. Conserva todo su valor artístico y se ha convertido en un espacio exclusivo y único para eventos, celebraciones y rodajes, y cada rincón se ha decorado con delicadeza y gran encanto.

La Farinera Sant Lluís es un escenario idílico en el que te invitamos a pasear y a soñar.